Autocensura


Que triste es no ver lo evidente, ella esta ahí, gritando con sonido sordo.
Que triste es esconder lo que hay y fingir lo que no existen.

Autocensura ha vivido siempre bajo la mirada atenta y severa de las personas que la rodean, esos ojos que la juzgas, desaprobando lo que hace y lo que omite.
Autocensura asistió a un colegio privado y severo, jamás uso rouge, ni faldas cortas. No ve televisión ni escucha música fuerte.
No es que le falte espontaneidad, sino que reprime cada uno de sus impulsos por costumbre, para agradar. Autocensura fue convencida de que todo lo que hace esta mal y esta desesperada por agradar, por parecer "bien"

La mayoría de las veces hay dos caminos: las que se revelan a sus fatales destinos y escapan de los prejuicios sociales y de aquellas miradas esclavizantes para vivir sus propias vidas y gritar le al mundo que se joda.
Pero también existen las miedosas, esas mujeres que tienen demasiado miedo. Aceptando su fatalidad como si su martirio fuese a cambiar el mundo, pensando equivocadamente que su reserva es un gesto increíble de bondad y altruismo.
Autocensura pasa sus ratos libres leyendo historias de amor en donde la protagonista es capaz de romper sus miedos y escapar con el amor de su vida (que obviamente era prohibido por su familia, la sociedad, la situación económica, etc) ella daría su vida por experimentar aquellas sensaciones que al parecer sólo están reservadas a amores épicos y mujeres dotadas por un espíritu indomable. Autocensura llora soñando en lo que no tiene, y vive resignada odiando lo que la rodea. Termina estudiando una carrera que detesta y de novia con un tarado subnormal que piensa que "romántico" es pasar el domingo viendo partidos de futbol en la tele.

Lamentablemente, lo que Autocensura no sabe, es que lo único que pierde es a si misma.


No más a la autocensura, no más de Jane Austen, o Emily Brontë, quienes se resignaron y vivieron a través de sus personajes. No más...

6 ¿ecos?:

moichispa dijo...

lo de controlarse mejor solo para cuando sea necesario. Porque no saber controlarse tampoco es bueno

Mario dijo...

Hagamos lo que hagamos estamos programados, manipulados... Y eso, lo otro, lo de más allá, hace que nos censuremos más de lo que debería ser.
Pero no censuro entrar aquí a disfrutar de tu dicción. No me censuro, quiero decir... Porque así puedo, al menos, felicitarte.

Un abrazo.

Mario

Quimera dijo...

Ya hacían falta tus escritos!!
Buen regreso!

Sil dijo...

Nicole y sus pensamientos, me encanta, aqui esta de nuevo....no soy una persona que se destaque por la autocensura justamente asi que,al que no le guste que se joda!!! y ole...

y si el miedo... dijo...

Supongo que tampoco se puede controlar demasiado la autocensura... Queremos dar buena impresión siempre, y esperamos, que si la relación se hace solida, la confianza nos deje echar a un lado la Autocensura.
Un beso!

simón dijo...

de todos los muebles; lo principal: sus palabras eran verdaderas construcciones.
saludos :)