Vacaciones

Los que sales de vacaciones se pueden dividir en: los que usan mochila al hombro y los de maleta con rueditas.

El Rubio Tonto

Si le preguntas a cualquier mujer, como es el hombre de sus sueños, el 89% de las veces dirá sin pensar: alto, rubio y ojos azules.
Todo rubio es un rubio tonto encubierto, lo terrible para ellos es que basta sólo un error y quedara registrado para el resto de sus días. Basta con que digan una estupidez, que les salga una risa mongólica en público, que se manchen cuando comen, o se tropiecen. La sociedad registra sus errores para reírse de ellos, para siempre.
Es simple justicia divina, porque mientras los morenos y bajos se descerebran tratando de meterse en la cabeza cuanta formula matemática para ser ingenieros estrellas y que ahí recién una mujer se les acerque. El rubio tonto desde chico estuvo rodeado de niñitas enamoradas hasta las patas.
Todos tenemos un rubio tonto de amigo.
Es aquel al que nunca le dicen que NO cuando saca a bailar; es miembro de un club de algún deporte exclusivo, tal como el golf, rugby o polo; estudia alguna carrerita en alguna universidad media desconocida; les has visto desfilar una docenas de novias y sus comentarios ilustrados vienen de las portadas de los diarios que alcanza a ojear en la calle.
No habla de política porque no sabe cuales son los partidos políticos de su país; no habla de arte porque no diferencia el barroco del moderno; no habla de libros, porque se quedo con los que leyó en el colegio; no habla de economía porque no sabe quien es Smith.
La vida del rubio tonto es plana y plácida, no tiene grandes romances ni grandes perdidas, todo en él es tan vació como su cabeza.
Sus problematicas son tan simples como cual es el próximo partido, pasar los examenes de la universidad o cumplir en el trabajo, poder entender las noticias, cruzar la calle sin que lo atropelle, que no se le quemen las tostadas, que no lo caguen con el vuelto.
A pesar de esto, al rubio tonto le va bien con las mujeres, lamentablemente ellas se aburren rápido. A menos que sea un nanocefala que hable el día entero de que cartera combina con sus botas.
Por último al rubio tonto si le gusta el arte es diseñador, pero jamás es arquitecto. Si le gusta la salud estudio educación física, pero no Medicina. Si le gusta el aire libre estudio ecoturismo, no agronomía. Si le gustan las letras estudio técnico jurídico, nunca Leyes.

Mosquita Muerta

Las mujeres podemos adoptar muchas actitudes insoportables en la vida, a veces somos ocurrentes, ex´s desesperadas o víboras a conciencia, pero hay un grupo que no soporto y cada vez que me cruzo con una de ellas me dan ganas de suicidarme: La Mosquita Muerta.

Ella ingresa a la universidad pregonando su virginidad a los cuatro vientos, hasta el conserje y el que atiende en la cafetería saben que ningún hombre a tocado su blanco y puro cuerpo. La Mosquita muerta inventa una vida ficticia, con una familia feliz, nunca habla del liceo municipal al cual asistió los últimos años de colegio, va a misa (o dice que va) y es de derecha. Todo en ella parece correcto.

Pero es todo tan falso como sus reflejos rubios aclarados con agua oxigenada, que no te engañen esos ojos coquetos, NO la asquerosa mosca muerta, perdió la virginidad en la parte de atrás de su auto familiar, con un argentino que conoció en una disco. Pero ella sigue fingiendo indignación ante las historias de sus amigas.
La mosca muerta nunca asume su desviadas conductas sexuales y hace lo imposible para robarle los minos a sus amigas, y si es descubierta, lloriquea y grita hasta la afonía que él la sedujo.

Que no te engañe, la mosca muerta, en verdad, tiene una vida de mierda, su familia es disfuncional, el argentino en verdad era un chileno aburrido que apostó a un amigo que alguna tarada se creía su acento.
La mosca muerta esta desesperada por parecer inteligente, dice que adora leer, pero a sus 20 años en su precaria biblioteca encontramos Harry Potter y ahora con un poco de evolución los novelitas de Crepúsculo, pero no sabe quien es Orwell, Camus, Cortázar, ni Wilde, de hecho es tan inteligente que la expulsaron de la universidad por reprobar todos los ramos permitidos el primer semestre, ella es de derecha porque es la moda, va a misa porque es la moda, y encuentra a todos rotos porque es la moda!
La mosca muerta es una copia mal hecha de las niñas bien. Y esta desesperada por aparentar que lo és. Se le advirtió, nos tapamos los oidos cuando llegaban rumores, pero ella no cambia. Pero sigue, nena. Que con gente como tú, ese argentino falso puede seguir haciendo llorar de la risa a sus amigos contando, por decimotercera vez, como te saco la ropa.

Absurdas y Ocurrentes

Entre el universo femenino, encontramos a las tiernas y las malvadas; a las santas y las moscas muertas; las atrevidas y las que usan cuello de tortuga. Los acontecimientos que ocurren en la vida de las mujeres son más o menos parecidos, pero hay mujeres Ocurrentes y otras Absurdas.
El caso mas interesante, son un par de amigas que actuaron totalmente distinto cuando su novio descubrió su infidelidad.

Absurda: se arrastra hasta la puerta de la casa de su ahora ex novio para implorar disculpas públicas, todo esto mientras lloriquea hasta la deshidratación.
Como él no lo hace y a la semana esta saliendo con una morena estupenda, la Absurda no encuentra nada mejor que atorarse comiendo chocolates encerrada en casa. Esta convencida que volverá a conquistarlo, por lo mismo no habla con ningún otro hombre en meses, y se pasa la mitad del día sicopateando el perfil de su ex en Facebook o esperando que se conecte en msn.
La Absurda lloriquea noche por medio, le manda lateros mails sentimentaolides y sale todos los viernes a ahogarse en alcohol, para terminar llamando y colgando antes de que él pueda contestar.
Ella tiene buenas intenciones, el problema radica en que todas sus acciones son tan contradictorias, ilógicas o desatinadas. Tanto así que cae mal, nunca dice directamente "no quiero" sino que nos agobia con un montón de problemas tarados y extravagantes que nos dejan tan hastiadas que no la volvemos a llamar hasta la primera comunión de nuestro tercer hijo.


Ocurrente: Le pide disculpas con ojos arrepentidos, jura que nunca más lo hará y cuando él cierra la puerta corre a contarle a sus amigas y reírse hasta que se le da vuelta la mandíbula. La Ocurrente jamás sera fiel, porque no le interesa, ese mismo verano se manda unas vacaciones paradisiacas con su amante al norte del país. Cuando alguien le pregunta donde estuvo esas dos semanas, responde llena de inocencia que en la casa de su abuela invalida, lógico.
Lo increíble es que su gorriado ex novio, cree en todas sus gordas lágrimas de cocodrilo, que son tan falsas como los orgasmos que ella fingió.
A La Ocurrente si la pillan mintiendo siempre tiene una excusa, una propuesta extravagante que la saca del paso. En las pruebas la Ocurrente puede inventar cualquier cosa, en los momentos tensos idea las mas increíbles soluciones y tiene el descaro de decirlas como sin arrugarse. Lo terrible es que la gente se la traga, la mira y cree que su mamá tiene un cáncer esporádico, que su gato vomito sobre sus códigos, que el torpedo que estaba en su banco estaba antes que ella llegara, etc.
La gente ama a la Ocurrente, es de las que siempre puede entrar a todas las fiestas aunque no este invitada y el guardia sea un mono; es de esas que los profesores le tienen buena; es de aquellas que nunca mete la pata; las que siempre tienen un amigo en el lugar preciso; la que te invente lo que te invente, la llamas todos los viernes y la invitas a salir, total, si te dice que fue abducida por un marciano con forma de rinoceronte, bueno ¡tu le crees!