¡Huye de ellos!

Lo más probable es que en la vida, te topes con muchos tarados. Así de simple, la idea es poder reconocerlos, y antes de que se sepan tu nombre y te "sicopateen" por Facebook o google, agarra tus cosas y corre despavorida calle abajo.

El que ve anime: lo asumo, yo también vi anime en algún momento de mi vida, claro, cuando tenia 12 años. Y es increíble la cantidad de hombres maduros que babosean con colegialas de ojos desproporcionados y faldas minúsculas. Solo imagina que tratara de meterte a la fuerza alguna de sus series favoritas y no te vas a dar ni cuenta cuando lo estés acompañando (ambos disfrazados) a una ExpoAnime rodeada de ñoños y pre adolescentes espinilludos. Yo digo NO, no a estos new nerds que bajan series tras serie quedandose con los ojos cuadrados frente al computador, por ultimo que vean películas o series de Fox, pero NO anime, no a los 25 años, NO. Que va a venir después ¿los cariñositos, o los power rangers?

Él Farándula: Su vida es una pasarela, salta como garrapata de fiesta en fiesta, de noche te lo puedes pasar divino con él, pero a la mañana siguiente buscas desesperada algo con que suicidarte. El farándula conoce todos los pubs de moda y sabe con quien hablar para ir directo al vip. Lo que no sabe es el resto de las cosas: política, libros, actualidad, economía y claro tampoco sabe que tanta fiesta le hace mierda la piel y de pasada las pocas neuronas que aún no ha matado el alcohol. NO al farándula, es como un shot de tequila: lo tomas al seco, te emborrachas y lo pasas genia, al día siguiente quieres morir por la resaca y nunca, nunca más lo pruebas.

El Cabeza de Músculo: todas alguna vez hemos salido con un cabeza de músculo, facilísimo reconocerlos: viven en el gimnasio, siempre usan ropa sport, y están en algún equipo de rugby, basquetbol o artes marciales. El Cabeza de Músculo puede hacerte babear varios días, lo que se acaba inmediatamente al tener la primera conversión con él. El cabeza de músculo no puede resolver los problemas más fáciles de la vida, lo cagan con el vuelto y cree que Coelho es intelectual. Escapate de este deficiente mental antes que te sepas de memoria todos programas del ESPN y abras el diario por el cuerpo de deportes

El sicópata: muchos hombres son potencialmente unos sicópatas, especialmente si no le contestas los llamados, pero alejate, huye de ese tipo que al conocer, te pide tu numero, y la mañana siguiente tienes 3 mensajes de texto con 8 llamadas perdidas de su parte. Te agrego a Facebook y a Msn. ESCAPA, piensa, si él hace eso los primeros dos días, a la semana sabrá de que colegio saliste, que estudias, que ramos reprobaste, los nombres de tus ex novios y un muñequito vudo con tu foto.

El que habla todo el día de la ex: de toda la clase de imbéciles, este es el más idiota de todos. Apenas te conoce, dice que tienes el mismo nombre de su ex, que tu risa, pelo, ojos, pestañas se parecen a la de ella. Si le preguntas que música le gusta, te dirá cuales eran los grupos favoritos de ella, si le preguntas cual fue su ultimo libro, la misma respuesta. Este nanocefalo tiene la habilidad de pudrirnos una velada hablando horas y horas sobre las virtudes de su ex novia que se escapo con un instructor de surf en su luna de miel. No a este tipo que solo busca una sombra y que te pondrá el mismo apodo que a ella. No a este tipo que te usara como paño de lágrimas.
Mejor date la vuelta, que para saber la vida de SU ex, mejor la llamas a ella.

Farándula




Cuando me vine a vivir a Viña del Mar, pensé en la playa, fiestas, amigos, alcohol en cantidades industriales, y mil otras cosas. Pensé en la cantidad de personajes que podría observar, en esa multitud de individuos que sin conocerse tienen los mismos gestos y que sufren como cerdos por las mismas tonteras. Lo que no preví fueron ellos: Los Farándulas.

Reconocer a los farándulas es facílisimo, se exponen grotescamente.
Estar sólo un día con alguno de ellos te hace considerar el suicidio. El Farándula es apuesto, pero su cerebro tiene tanta materia gris como un dedal, se la pasa hablando por celular, de fiestas y juntas. Sabe el nombre de todos los tragos, las marcas y programas de la tele, sabe además que lugares son top y en cuales mueres socialmente. Va por la calle con enormes gafas oscuras de diseñador, saludando a 20 personas por cuadra y mirando su reflejo en cada vitrina.
Los Farándula salen religiosamente todas las noches, despertando pasado del almuerzo, hacen sus vidas después de las 6 de la tarde. Rebotan en asados, a la previas, luego a alguna disco para terminar en un after en algún departamento de Nueva Libertad o Con-Con.
Se sacan fotos con un montón de amigos postizos que ni siquiera saben su segundo nombre. Van a todos los lugares nuevos, modernos y top, en donde las mujeres por ley usan tacos, peinados artificiosos y kilos de maquillaje.
Los Farándula hacen lo que sea por vender su imagen, como son dueños de una gran simpatía, te convencen de que son personas muy solicitadas, que tienes el "privilegio" de ser su amiga y que ojala te pegues con piedras en los dientes porque te invita a salir.
El sueño frustrado de los Farándula es ser modelo, famoso o salir en la tele. Su pateticidad llega a tal que hasta tiene un "book" en donde sale haciendo poses vergonzosas y esta tan fotoshopeado que con suerte logras reconocerlo. Asisten a todos los casting, a todas las reuniones, a cada una de las mega fiestas exclusivas, aunque se gasten el sueldo del mes en la entrada.

Lo realmente triste de los Farándula es que su vida tiene la profundidad de un charco callejero: estudia una carrera de mierda en una universidad privada y desconocida; no vota porque ignora los nombres de los candidatos presidenciales; confunde a Smith con Marx; las fuentes de sus opiniones provienen de algún matinal y se cree intelectual porque leyó "El Principito" en 8vo básico.
Adoran histericamente a las celebridades criollas, envenarían al Papa por una foto con Carlita Ochoa y no se pierden ningún reallity de famosos.
Son engreídos, altaneros, vanidosos, orgullosos y pateticamente ignorantes.

Los Farándula caminan por las discos de moda sintiéndose semi-dioses, contestando su celular y repartiendo saludos, lo que no saben, es que tanto humo les hace mierda la piel, y de pasada el poco cerebro que les queda.