De Cosas Simuladas

Ella esta retratada en ésta ilustración, con su vestido perfecto; blanco y liviano, su melena suela. Esta esperando, pensando ensimismada, quizás en un hipotético y muy probable "él" mientras a penas roza el agua con sus pies.

Y uno al ver esta imagen evoca ciertos sentimientos, sólo que nosotros (los receptores) omitimos algo primordial, y es que ella no esta pensando en ese hipotético él, sino que esta es ese lugar sacándose las fotos que la revista quiere, si él fotógrafo le dice que sonría, grite, gire los ojos, ella lo hará.

En verdad la foto nos miente, es sólo lo que el fotógrafo quiere mostrarnos, no demuestra los verdaderos sentimientos de ella, sólo los que simula.

Ella se va, con un cheque en la cartera, pero no con ese vestido, sino que de jean y una polera verde a su auto descapotable, tal vez ni siquiera use el pelo suelto. Llega a su casa, tiene un gato blanco grande, lo alimenta, luego sale al parque, llega a la laguna y se sienta en el borde.
Ahora si piensa en él y no en lo que le grita un fotógrafo profesional y afeminado, ahora ella si siente el agua fría bajo sus pies y sonríe con tristeza, pero ya nadie puede capturar el momento clave, pero no importa: tenemos el momento ficticio y simulado que es esta fotografía.