Cansados


Hay quienes caminan toda su existencia juntos.
Luego, se ponen frente a frente y no se reconocen.
La verdad es que han sido extraños toda la vida, pero les gustaba jugar a que se conocían.
Cuando se dieron cuenta de ésto, dejaron aquello que los había acompañado en cada uno de sus pasos: sus zapatos.